(Expansión, 09-03-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El precio del petróleo ha experimentado un fuerte repunte del 28% desde el inicio de los ataques contra Irán, situándose cerca de los 93 dólares por barril, su nivel más alto en los últimos dos años. Los analistas advierten de que, si el conflicto se alarga -especialmente si continúa el bloqueo del estrecho de Ormuz o se producen daños en infraestructuras petroleras de Oriente Próximo-, el crudo podría seguir encareciéndose y alcanzar niveles mucho más elevados.

Solo en la última semana, el petróleo subió un 27,8%, lo que supone el mayor incremento semanal desde el inicio de la guerra en Ucrania. Esta escalada llevó el precio hasta los 92,8 dólares por barril y se explica por los ataques de Irán a varios países exportadores de crudo. Estas acciones no solo ponen en riesgo el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, sino también la capacidad de producción y refinado en la región. A medio plazo, algunos expertos incluso contemplan que el precio pueda llegar a los 150 dólares por barril.

Las preocupaciones de los analistas han aumentado en los últimos días porque lo que inicialmente se percibía como una operación breve -similar a una intervención limitada destinada a provocar un cambio de liderazgo y renegociar condiciones, como ocurrió en Venezuela- ha evolucionado hacia un conflicto que está desestabilizando a toda la región. Además, cada vez parece más probable que se prolongue en el tiempo y que cause importantes daños en infraestructuras clave.

La guerra en Irán ha alterado profundamente el mercado energético. Aproximadamente el 20% del petróleo consumido en el mundo pasa por el estrecho de Ormuz, una ruta difícil de sustituir debido a la limitada capacidad de los oleoductos que conectan la región con el Mediterráneo. Esta situación ya está obligando a países como Irak o Kuwait a reducir su producción, lo que podría tener consecuencias duraderas en su capacidad productiva. Si a ello se suman los ataques contra instalaciones petroleras y la posible reticencia de las compañías a operar en la zona, el resultado podría ser un aumento significativo de los precios.

Las iniciativas planteadas hasta ahora no han logrado tranquilizar a los mercados. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso que la marina estadounidense escoltara a los buques petroleros, una estrategia similar a la empleada durante la guerra entre Irán e Irak en los años ochenta. Sin embargo, esta medida resulta hoy más difícil de aplicar, ya que las tecnologías actuales permiten realizar ataques de bajo coste con mayor facilidad. Por otra parte, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) anunció un programa de 20.000 millones de dólares para asegurar los cargamentos marítimos en Oriente Próximo, una iniciativa que refleja el elevado riesgo al que se enfrentan los transportes de crudo.

Washington había preparado con antelación el escenario previo al ataque contra Irán. Por un lado, promovió la mejora de las relaciones diplomáticas entre Israel y varios países de Oriente Próximo, facilitando su cooperación tanto en operaciones militares como en el sistema antimisiles israelí. Por otro, presionó a la OPEP y a sus aliados -el grupo conocido como OPEP+- para que aumentaran la producción de petróleo, pese a que el mercado ya mostraba señales de exceso de oferta y a que esta decisión perjudicaba a algunos miembros, como Rusia. El objetivo era garantizar que el mercado contara con suficiente suministro y con reservas elevadas antes de cualquier acción militar en la región.

No obstante, la respuesta de Irán sorprendió a Estados Unidos. Teherán no solo bloqueó el estrecho de Ormuz, sino que también amplió sus ataques hacia otros países productores de petróleo de la región. Esto no solo crea problemas de suministro a corto plazo, sino que podría provocar daños duraderos en la infraestructura petrolera, tanto en la producción como en el refinado. Los expertos consideran que el mercado global podría soportar un cierre temporal del estrecho, pero advierten de que, si el bloqueo se prolonga más de cuatro o cinco semanas, podrían aparecer serias tensiones en el suministro. Esa posibilidad ya está siendo reflejada por los precios actuales.

De hecho, algunos analistas empiezan a plantear escenarios en los que el petróleo supere los 100 dólares por barril e incluso llegue de forma puntual a los 200 dólares. En ese caso, es probable que el mercado intente corregirse mediante una reducción del consumo -impulsada por políticas públicas o por decisiones de los propios consumidores, como ocurrió tras el inicio de la guerra en Ucrania- o mediante nuevas inversiones en yacimientos ya identificados pero que hoy resultan poco rentables con los precios actuales. Además, una subida tan pronunciada podría impulsar una mayor implicación de la comunidad internacional e incluso provocar la intervención de países que hasta ahora se han mantenido al margen.

Según Malcolm Melville, gestor de fondos energéticos de Schroders, "si el estrecho permanece bloqueado, no existe una fuente alternativa de suministro de petróleo que pueda sustituirlo rápidamente", lo que dejaría al mercado expuesto a un déficit significativo. Por su parte, Xavier Chapard, estratega de LBP Asset Management, señala que, debido a los objetivos poco definidos de Estados Unidos y al hecho de que el régimen iraní lucha por su supervivencia, es probable que los combates y sus consecuencias sobre el suministro energético mundial se prolonguen más que en anteriores conflictos con Irán.

En este contexto, la dificultad para trasladar el petróleo por oleoductos en lugar de transporte marítimo podría intensificar aún más la subida de precios. Melville advierte de que cada semana adicional de interrupción aumentará la preocupación del mercado por una pérdida sostenida de suministro. Si el bloqueo se prolongara durante meses, el petróleo podría superar los máximos históricos de 146 dólares por barril registrados en 2008 y situarse en una horquilla de entre 150 y 200 dólares.

¿ESTAS BUSCANDO

ASESORÍA PERSONAL O EMPRESARIAL?

Realiza tu consulta online o ven a visitarnos