(Expansión, 22-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La tensión en torno a Groenlandia empieza a disminuir. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles la creación de "un marco para un futuro acuerdo" sobre la isla más grande del planeta, tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Según explicó el mandatario republicano en la red social Truth, "este planteamiento, de concretarse, será muy positivo para Estados Unidos y para el conjunto de los países de la OTAN".
Como resultado inmediato de este entendimiento preliminar, Trump también decidió suspender los aranceles que debían entrar en vigor el próximo 1 de febrero sobre las importaciones procedentes de ocho países europeos. Estas naciones habían desplegado tropas en el territorio autónomo de Dinamarca y se oponían a que Groenlandia pasara a estar bajo control estadounidense. "En virtud de este acuerdo, no aplicaré los aranceles previstos para el 1 de febrero", afirmó el presidente.
En concreto, Trump había amenazado con imponer un gravamen del 10% a los productos procedentes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. De no haberse alcanzado una solución, ese porcentaje habría aumentado hasta el 25% a partir del 1 de junio. A partir de ahora, las negociaciones estarán lideradas por el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; y el enviado especial Steve Witkoff, quienes "informarán directamente" al presidente.
El anuncio realizado por Trump en redes sociales impulsó con fuerza a Wall Street, cuyos principales índices pasaron de leves avances a cerrar la sesión con subidas superiores al 1%. El Dow Jones fue el más destacado, al terminar el día con un incremento del 1,21%. La reunión con Rutte, que Trump calificó de "muy productiva", también permitió abordar "conversaciones adicionales" sobre la denominada Cúpula Dorada (Golden Dome), el ambicioso proyecto con el que la Casa Blanca pretende reforzar la defensa de Estados Unidos frente a ataques a gran escala.
Este sistema combinaría satélites, sensores espaciales e interceptores terrestres y navales para neutralizar misiles balísticos intercontinentales y armas hipersónicas dirigidas contra Estados Unidos y, eventualmente, otros territorios aliados. La seguridad nacional ha sido uno de los principales argumentos esgrimidos por Trump para justificar su interés en Groenlandia. El presidente ha asegurado que en la región operan destructores chinos y submarinos rusos "por todas partes", y ha insistido en que la Cúpula Dorada "solo puede alcanzar su máximo rendimiento y eficacia" si la zona permanece bajo control estadounidense.
Más allá de las presiones comerciales, Trump ha intensificado sus exigencias a los países europeos para que acepten negociar la cesión de Groenlandia desde que logró la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a comienzos de mes. Incluso llegó a no descartar el uso de la fuerza para lograr su objetivo. Preguntado el pasado 7 de enero sobre si renunciaba a la "coerción militar" para hacerse con la isla, se limitó a responder: "No".
No fue hasta este miércoles, durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, cuando descartó esa posibilidad. "Algunos pensaron que recurriría a la fuerza. No necesito hacerlo. No quiero usar la fuerza. No la utilizaré", afirmó, antes de reclamar "negociaciones inmediatas" sobre el futuro de la región.
En el ámbito económico, la Administración estadounidense llegó a estimar que la anexión de Groenlandia tendría un coste de 700.000 dólares, según NBC, una cifra equivalente a la mitad del presupuesto del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Cabe recordar que en 1946 el entonces presidente Harry Truman ofreció 100 millones de dólares en oro por la isla.