(La Vanguardia, 21-09-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La economía española ha mostrado en los últimos años un comportamiento especialmente sólido en comparación con otras grandes economías mundiales. En 2025, el PIB llegó a crecer un 2,8% según la primera estimación, un avance notable en un contexto internacional complicado y frente al escaso dinamismo de la zona euro. Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado ahora esa cifra a la baja en dos décimas, hasta situarla en el 2,6%, debido a que tanto la demanda interna como la externa tuvieron un comportamiento algo menos favorable del calculado inicialmente. Al mismo tiempo, el organismo ha corregido también los datos correspondientes a 2023 y 2024, reduciendo el primero y elevando el segundo.

La economista María Jesús Fernández, investigadora sénior de Funcas, considera que los cambios no alteran de manera sustancial la fotografía de la economía española. Según explica, aunque la tasa de crecimiento de 2025 se ha reducido, la revisión al alza de 2024 hace que el nivel de PIB real al cierre de 2025 sea únicamente un 0,3% inferior al que reflejaban las estimaciones anteriores.

La actualización forma parte de la revisión anual que realiza el INE sobre la Contabilidad Nacional y que afecta a los tres últimos ejercicios. De acuerdo con los nuevos datos, el crecimiento del PIB en volumen fue del 2,4% en 2023, una décima menos que en la estimación anterior, mientras que en 2024 alcanzó el 3,7%, dos décimas más. Para 2025, el avance queda finalmente situado, por ahora, en el 2,6%, frente al 2,8% comunicado el pasado marzo.

Más allá de las tasas agregadas, Fernández destaca las modificaciones introducidas en algunos sectores de actividad. La construcción presenta una evolución inferior a la estimada inicialmente durante el conjunto del periodo revisado, aunque para 2025 el dato ha sido corregido al alza. En los servicios, en cambio, las ramas de información y comunicaciones y las actividades profesionales muestran un crecimiento superior al calculado anteriormente, mientras que hostelería y comercio avanzan menos de lo previsto. A juicio de la investigadora, la composición resultante refleja un mayor dinamismo de las actividades de servicios con mayor valor añadido y componente tecnológico.

La revisión a la baja del crecimiento de 2025 se explica también por una menor aportación de los componentes de la demanda. La contribución de la demanda interna queda ahora en el 3,4%, una décima menos que en la estimación previa, mientras que la demanda externa resta un 0,8%, frente al -0,7% calculado anteriormente.

Entre los principales cambios destaca el consumo de los hogares, uno de los motores de la economía española durante los últimos años gracias al aumento del empleo, la evolución de los salarios y el fuerte crecimiento de la población asociado a los flujos migratorios. El INE calcula ahora que el gasto de las familias aumentó un 3,1% en 2025, frente al 3,4% estimado inicialmente. Por su parte, el consumo final de las Administraciones Públicas mantiene el crecimiento del 2,4%. Las exportaciones también tuvieron un comportamiento menos favorable del previsto. Su crecimiento se revisa del 3,6% al 2,6%. No obstante, el efecto sobre la demanda exterior se ve parcialmente compensado por la actualización de las importaciones, cuyo aumento se reduce del 6,2% al 5,5%.

En el caso de la inversión, la revisión es positiva. La formación bruta de capital habría aumentado un 6% en 2025, dos décimas más que en la estimación anterior. El cambio se explica fundamentalmente por el incremento del 73% en términos corrientes de la variación de existencias, un componente que recoge la evolución del valor de los bienes adquiridos por las empresas que permanecen en sus inventarios sin haber sido vendidos. Este comportamiento también se ha observado en otras grandes economías europeas, como Alemania y Francia.

La revisión de 2025 supone un cambio respecto a la tendencia predominante desde la pandemia, cuando las sucesivas actualizaciones de la Contabilidad Nacional habían corregido generalmente al alza el crecimiento. En la revisión del año pasado, por ejemplo, el INE elevó en tres décimas el crecimiento de 2024, hasta el 3,5%, y también revisó al alza el dato de 2022 hasta el 6,4%, aunque redujo en dos décimas el correspondiente a 2023, hasta el 2,5%.

Las modificaciones de estas cifras responden a la incorporación de nueva información estadística y a la actualización de las bases de datos utilizadas para calcular la evolución de la economía. Entre los elementos que se revisan figuran los deflactores, los intercambios comerciales, la ejecución presupuestaria de las Administraciones Públicas y distintas encuestas, entre ellas las relativas al coste laboral y a los presupuestos familiares.

Además de estas revisiones ordinarias, el INE lleva a cabo revisiones extraordinarias de la Contabilidad Nacional en cumplimiento de los compromisos europeos y de las recomendaciones internacionales. En estos procesos se vuelve a examinar el conjunto de la serie histórica de la contabilidad nacional desde 1995, con el objetivo de incorporar las mejoras metodológicas y las nuevas fuentes de información disponibles.

¿ESTAS BUSCANDO

ASESORÍA PERSONAL O EMPRESARIAL?

Realiza tu consulta online o ven a visitarnos