(El Economista, 13-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes, ha puesto en marcha una nueva etapa inversora destinada a modernizar las principales infraestructuras del país y responder al aumento de la movilidad previsto para la próxima década, impulsado por el crecimiento demográfico. Entre los proyectos ya anunciados en ferrocarriles, aeropuertos, puertos y carreteras, la inversión comprometida supera los 40.000 millones de euros, con el objetivo de ampliar capacidades, modernizar sistemas tecnológicos, avanzar en sostenibilidad y reforzar la conectividad logística.

La mayor parte de este esfuerzo económico se concentrará en el ferrocarril y la red aeroportuaria, aunque también se han activado programas relevantes para adaptar puertos y carreteras al incremento del tráfico de pasajeros y mercancías.

El ámbito ferroviario absorberá la principal partida presupuestaria. El Ministerio trabaja actualmente en un nuevo convenio de financiación para Adif y Adif Alta Velocidad, con el que se prevé movilizar cerca de 20.000 millones de euros durante los próximos cinco años. El acuerdo, negociado con el Ministerio de Hacienda, dará continuidad al elevado ritmo inversor de los últimos ejercicios y pondrá el foco especialmente en la red convencional, las Cercanías y el transporte ferroviario de mercancías, mientras la expansión de la alta velocidad entra en una fase más madura.

Este cambio de orientación ya se dejó notar en 2025, cuando por primera vez la inversión destinada a la red convencional superó a la de alta velocidad. La infraestructura tradicional concentró el 53% del gasto frente al 47% asignado a la red AVE, en línea con la estrategia de reforzar la movilidad cotidiana y mejorar unas Cercanías que superan los 600 millones de viajeros al año.

Según datos de Adif, la inversión total en la Red Ferroviaria de Interés General se ha triplicado desde 2017, mientras que el gasto dedicado a la red convencional se ha multiplicado por siete. Además, el gestor ferroviario prevé elevar progresivamente las partidas de mantenimiento hasta alcanzar los 1.800 millones de euros anuales al final de la década, frente a los cerca de 700 millones que se destinaban en 2011.

El programa ferroviario incluye actuaciones repartidas por distintos corredores estratégicos del país. Entre las obras ya en marcha destacan la Y vasca, el corredor Murcia-Almería, el tramo Burgos-Vitoria, la variante de Loja, las duplicaciones entre Palencia y León y entre Antequera y Granada, además de proyectos vinculados a corredores europeos y conexiones ferroviarias de mercancías con puertos.

También avanzarán las ampliaciones y remodelaciones de grandes estaciones ferroviarias. Infraestructuras como Madrid-Chamartín, Puerta de Atocha, Barcelona-Sants, Barcelona-La Sagrera, Valencia, Sevilla, San Sebastián o Murcia afrontan proyectos para aumentar capacidad, absorber el crecimiento del tráfico y adaptarse a un escenario de mayor competencia entre operadores ferroviarios.

En paralelo, el Ministerio pretende impulsar las autopistas ferroviarias y elevar el peso del tren en el transporte de mercancías. Actualmente existen más de veinte itinerarios proyectados en ancho ibérico y otros tres en ancho estándar, con varios corredores ya operativos y otros todavía en fase de obras.

El segundo gran bloque inversor corresponde a los aeropuertos. Aena presentó en febrero el DORA III, el documento regulatorio que organizará las inversiones aeroportuarias entre 2027 y 2031, con un presupuesto global de 12.888 millones de euros. Se trata del mayor plan inversor de la historia del gestor aeroportuario y estará centrado en ampliar capacidad y modernizar terminales ante el fuerte crecimiento previsto del tráfico aéreo.

Las previsiones del sector apuntan a que la red de Aena podría superar los 400 millones de pasajeros anuales en 2031, frente a los 320,6 millones contabilizados en 2025. Las aerolíneas calculan un crecimiento medio del 3,6% anual durante el próximo lustro, lo que obligará a reforzar infraestructuras que ya funcionan cerca de su límite durante los meses de mayor actividad turística.

Los aeropuertos de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat concentrarán más de la mitad de la inversión prevista. En el caso de Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Aena destinará unos 3.220 millones de euros para ampliar las terminales T4 y T4S, construir un nuevo procesador para las terminales T1, T2 y T3 y reorganizar áreas operativas y de embarque. El objetivo es elevar su capacidad desde los 70 hasta los 90 millones de pasajeros anuales.

Por su parte, Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat contará con inversiones cercanas a los 3.200 millones de euros. El plan contempla la futura ampliación de la pista próxima al mar, una nueva terminal satélite y la remodelación de las terminales existentes. Sin embargo, salvo la reforma de estas últimas, el resto de actuaciones no comenzará antes de 2032 debido a la necesidad de completar trámites administrativos y medioambientales, lo que podría ralentizar el crecimiento aéreo de Barcelona frente a otros grandes hubs europeos.

La estrategia aeroportuaria también prestará especial atención a destinos turísticos. Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández recibirá inversiones de 619 millones de euros para ampliar cerca de un 30% su terminal y construir un nuevo dique para vuelos no Schengen. Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol contará con 571 millones destinados a ampliar el edificio terminal y reforzar las zonas operativas, mientras que Aeropuerto de Palma de Mallorca movilizará otros 410 millones.

Las Islas Canarias concentrarán igualmente una parte significativa del esfuerzo inversor. Los aeropuertos del archipiélago recibirán más de 1.500 millones de euros hasta 2031, con proyectos de ampliación en Tenerife Norte y Lanzarote, además de mejoras operativas y de capacidad en otras instalaciones.

El programa aeroportuario incluirá también inversiones en digitalización, nuevos sistemas de seguridad y control fronterizo, ampliación de zonas de embarque y actuaciones de eficiencia energética. Buena parte de estas obras estarán vinculadas a la implantación del sistema europeo de control fronterizo Entry/Exit System (EES), que obligará a reorganizar los flujos de pasajeros Schengen y no Schengen en numerosos aeropuertos españoles.

¿ESTAS BUSCANDO

ASESORÍA PERSONAL O EMPRESARIAL?

Realiza tu consulta online o ven a visitarnos