(Cinco Días, 01-09-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El euríbor, principal referencia para las hipotecas variables en España, ha terminado agosto en el 2,95%, lo que supone su nivel más elevado desde agosto de 2024, cuando alcanzó el 3,169%. El índice ha aumentado 11 puntos básicos respecto a julio y acumula una subida de 84 puntos básicos en comparación con agosto de 2025, cuando se situó en el 2,112%.

Este incremento tendrá un impacto directo en los préstamos hipotecarios que se revisen tomando como referencia el dato de agosto. Para una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años, con un diferencial del 0,99% sobre el euríbor, la nueva referencia supondrá un aumento aproximado de 70,25 euros mensuales en la cuota. En términos anuales, el encarecimiento alcanzará unos 843 euros.

El efecto será especialmente elevado para quienes se encuentren al comienzo de la vida del préstamo, ya que todavía tienen pendiente de amortizar una parte importante del capital. Por ello, una variación del tipo de interés tiene en estos casos una mayor repercusión sobre el importe de las cuotas.

Desde iAhorro, su portavoz Laura Martínez considera que la evolución del euríbor está anticipando un posible endurecimiento de las condiciones monetarias por parte del Banco Central Europeo. Según su análisis, los mercados están reaccionando antes de que el BCE haya confirmado nuevas decisiones sobre los tipos, una circunstancia que ya comienza a trasladarse a las cuotas de las hipotecas variables.

En Kelisto.es, su portavoz de Finanzas Personales, Pedro Ruiz, apunta además a la persistencia de las tensiones inflacionistas asociadas al conflicto en Oriente Próximo. A su juicio, las perspectivas han empeorado respecto a las que se manejaban hace apenas un mes, lo que reduce las posibilidades de que el euríbor pueda iniciar una bajada significativa en el corto plazo.

También desde Roams, el experto en finanzas Pablo Vega considera que la atención del mercado estará centrada en la próxima reunión del BCE de septiembre. Más allá de una posible subida de 25 puntos básicos, el mercado tratará de determinar cuántos movimientos adicionales podrían producirse posteriormente. Esta expectativa será clave para establecer si el nivel del 3% se convierte en un techo temporal para el euríbor o, por el contrario, en el punto de partida de nuevas subidas.

Las previsiones para el cierre de 2026 apuntan, en general, a un euríbor situado alrededor del 3%, aunque su evolución estará muy condicionada por la situación en Oriente Próximo. Si se producen avances diplomáticos que permitan recuperar progresivamente la normalidad en el estrecho de Ormuz, los precios energéticos se moderan y el BCE limita su respuesta a una subida adicional en septiembre, el índice podría terminar el ejercicio en una horquilla próxima al 2,8%-3%.

Un escenario de mayor duración del conflicto, en cambio, podría llevar al euríbor hasta el 3% en diciembre e incluso acercarlo al 3,10%, según las estimaciones de HelpMyCash. En cualquier caso, las previsiones apuntan a que el índice cerrará 2026 por encima del nivel registrado en diciembre de 2025, cuando se situó en el 2,267%.

Ante esta perspectiva, los expertos recomiendan a los titulares de hipotecas variables revisar su capacidad financiera para asumir cuotas calculadas con un euríbor del 3% o incluso superior. Si el incremento supone una dificultad para afrontar los pagos, una de las alternativas sería negociar con la entidad bancaria un cambio a un préstamo a tipo fijo o buscar una reducción de la cuota mediante una ampliación del plazo de amortización.

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