(Cinco Días, 13-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El ecosistema tecnológico de España continúa avanzando hacia una etapa de mayor consolidación y vuelve a marcar máximos de valoración impulsado, entre otros factores, por el auge de la inteligencia artificial. Según el informe Spain Tech Ecosystem Report 2026, elaborado por Dealroom.co junto a BBVA Spark, Endeavor, Enisa, GoHub Ventures, Kfund, SpainCap y Wayra, el valor agregado de las start-ups españolas alcanzó los 125.000 millones de euros en 2025, un 14% más que el año anterior, cuando se situó en 109.000 millones.
La cifra supone además multiplicar por 2,3 el tamaño del sector respecto a 2020 y consolida a España como el octavo ecosistema tecnológico más relevante de Europa. El informe destaca que el país figura entre los mercados europeos con mayor ritmo de crecimiento y con compañías tecnológicas que ya superan de forma sostenida los 100.000 millones de euros de valoración conjunta.
Casi la mitad del valor total procede de empresas fundadas durante la última década y más de la mitad corresponde a compañías privadas, lo que, según el estudio, refleja la existencia de un importante potencial de crecimiento todavía no materializado.
Durante 2025, las start-ups españolas captaron 3.100 millones de euros en operaciones de venture capital, un 63% más que en 2024. Se trata del tercer mejor ejercicio histórico, únicamente por detrás de los años 2021 y 2022, marcados por el fuerte impulso inversor posterior a la pandemia.
Entre las mayores operaciones del año sobresalen los 189 millones obtenidos por Multiverse Computing en una ronda Serie B; los 182 millones logrados por Perk en Serie E; y los 180 millones captados por Auro Travel en una ronda late-stage. El informe considera que estas operaciones reflejan la creciente diversidad sectorial del ecosistema español, con presencia destacada de tecnologías cuánticas, turismo y movilidad autónoma.
El estudio señala además que Perk, Factorial y Fever ya han alcanzado la categoría de unicornio, reservada para compañías valoradas en más de 1.000 millones de euros. Otras empresas como Multiverse Computing, Quibim, Biorce, PLD Space, Xoople e Impress se sitúan en valoraciones de entre 200 y 1.000 millones.
Las fases iniciales de inversión, con rondas de hasta 15 millones de euros, y las conocidas como breakout, entre 15 y 100 millones, registraron uno de sus mejores ejercicios. Sin embargo, el informe advierte de que las rondas superiores a 100 millones continúan siendo el gran desafío para acompañar el crecimiento de los proyectos más ambiciosos.
Uno de los elementos más destacados del informe es el avance de la inteligencia artificial. Cerca del 20% de las start-ups creadas en España desde 2021 están especializadas en IA, más del doble del peso que tenía este ámbito durante la década anterior. Desde 2020, el ecosistema español vinculado a la inteligencia artificial ha multiplicado su tamaño por 3,7, uno de los mayores crecimientos relativos de Europa entre los países con ecosistemas superiores a 10.000 millones de euros.
La IA ya representa el 12% del valor total del ecosistema tecnológico español, frente al 7% de hace apenas unos años. Además, las empresas españolas de este ámbito han captado 3.300 millones de euros desde 2020, situando a España como el sexto país europeo por volumen de inversión en IA y el cuarto por número de operaciones.
Más allá de la inteligencia artificial, el informe identifica otros sectores en expansión. La salud lidera el número de start-ups en etapas tempranas; el Deep Tech domina las rondas intermedias; y el software empresarial o SaaS concentra las operaciones de mayor tamaño. El área de Climate Tech sigue figurando entre los segmentos más dinámicos, mientras que las tecnologías de uso dual, defensa y robótica emergen como nuevos focos de crecimiento ligados al contexto geopolítico y a la apuesta europea por la soberanía tecnológica.
En materia de desinversiones, 2025 cerró con 44 operaciones de salida o exits, la tercera mejor cifra histórica tras las registradas en 2021 y 2022. Entre las transacciones más destacadas aparecen las adquisiciones de vLex, Wallapop y Onum.
Actualmente, España cuenta con más de 3.300 compañías respaldadas por capital riesgo, de las que 257 son consideradas breakouts, 48 ya operan como scale-ups y 40 han alcanzado ingresos superiores a 100 millones de dólares o valoraciones de más de 1.000 millones.
El ecosistema español atrajo en 2025 a 616 inversores únicos. Los fondos de venture capital concentraron el 43% de toda la inversión, por delante de corporaciones, business angels y grupos privados. Además, España se sitúa como el cuarto país europeo con mayor peso del capital nacional en las rondas iniciales desde 2022. Durante 2025, la inversión doméstica representó el 55% del volumen total invertido, lo que refleja un fortalecimiento progresivo de la base inversora local junto al creciente interés internacional.
El informe también subraya el efecto tractor del talento generado por compañías de éxito. Exempleados de empresas como Glovo, Cabify o Job&Talent están impulsando una nueva generación de fundadores con experiencia operativa y mayor capacidad de escalado, algo que el estudio considera una señal clara de la madurez alcanzada por el ecosistema.
Las universidades y centros de investigación también están ganando protagonismo. España cuenta ya con más de 360 spin-offs respaldadas por venture capital, valoradas conjuntamente en 10.500 millones de dólares, cuatro veces más que en 2019. En 2025, estas compañías captaron además más de 500 millones de dólares, un récord histórico. Entre las instituciones más activas destacan la Universidad Politécnica de Madrid, la Universitat Politècnica de Catalunya, la Universidad del País Vasco, el CSIC, el BIST y ICREA.
Por ciudades, Barcelona alcanzó una valoración de ecosistema de 51.800 millones de euros y atrajo 1.100 millones de inversión en 2025, encadenando tres años consecutivos por encima de los 1.000 millones captados. Madrid se aproxima ya a los 48.100 millones de valoración y recibió 1.200 millones en inversión, firmando también su tercer mejor ejercicio histórico. Ambas ciudades superan los 1.000 euros de inversión per cápita acumulada desde 2020.