(El Economista, 28-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El comercio global de gas natural licuado (GNL) ha recuperado su dinamismo en 2025 y ha alcanzado nuevos máximos históricos. Según el informe anual del Grupo Internacional de Importadores de GNL (GIIGNL), el volumen total se situó en 428 millones de toneladas, lo que supone un incremento del 5% respecto al año anterior. Este avance responde a una reconfiguración del mercado internacional, impulsada por la recuperación de la demanda en Europa y por el aumento de la oferta, especialmente procedente de Estados Unidos.

Asia se mantiene como la principal región importadora, con 271 millones de toneladas y una cuota del 63% del consumo mundial, aunque sus importaciones descendieron un 4%. Este retroceso se explica, sobre todo, por la caída de la demanda china, que se redujo un 15% hasta los 67 millones de toneladas, influida por mayores suministros de gas ruso por gasoducto y por un incremento de la producción interna. India también redujo sus compras un 6%, hasta 25,3 millones de toneladas, debido a una menor demanda en sectores clave como los fertilizantes y la generación eléctrica. En contraste, Japón y Corea del Sur mantuvieron niveles estables, con 65,9 y 48,7 millones de toneladas respectivamente, ya que el mayor uso de energía nuclear en Japón y la competencia del carbón en ambos países moderaron el consumo de gas. Taiwán, por su parte, aumentó sus importaciones un 11%, hasta 23,5 millones de toneladas, impulsada por el cierre de su parque nuclear y la puesta en marcha de nueva infraestructura de regasificación.

Europa se convirtió en el principal motor del crecimiento global del GNL en 2025. Sus importaciones aumentaron un 29%, hasta 126 millones de toneladas, debido a factores como el fin del tránsito de gas ruso por Ucrania, bajos niveles de almacenamiento al inicio del año y un aumento del 12% en el consumo de gas para generación eléctrica. Países Bajos, Italia, Francia, Bélgica y España lideraron este crecimiento, con incrementos individuales de entre 3 y 5 millones de toneladas. En el caso español, las importaciones subieron en 3,4 millones de toneladas hasta los 16,2 millones, impulsadas por un invierno más frío y un mayor uso del gas en el sistema eléctrico. Estados Unidos aportó el 45% del suministro europeo, mientras que Rusia representó el 17%.

En América, las importaciones de GNL disminuyeron un 17%, hasta 12,3 millones de toneladas, volviendo a niveles de 2023. Brasil redujo sus compras hasta 1,9 millones de toneladas gracias al aumento de la generación hidroeléctrica y de la producción nacional de gas. Colombia también registró una caída hasta 1,4 millones de toneladas tras la normalización de las condiciones hídricas después del impacto de El Niño en 2024. México redujo sus importaciones hasta 0,4 millones de toneladas, a medida que el desarrollo de infraestructuras de gasoductos permitió un mayor acceso directo al gas estadounidense. También se observaron descensos en Chile, República Dominicana, Jamaica y Puerto Rico.

En Oriente Medio y África, las importaciones de GNL casi se duplicaron, pasando de 11,3 a 18,2 millones de toneladas. Egipto concentró prácticamente todo el aumento, con un salto hasta 9,2 millones de toneladas debido al descenso de la producción interna y a limitaciones en el suministro por gasoducto. Estados Unidos fue su principal proveedor, con 8,5 millones de toneladas. Baréin entró por primera vez como importador tras la llegada de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación. Emiratos Árabes Unidos redujo ligeramente sus compras, mientras que Jordania y Kuwait se mantuvieron estables.

En el lado de la oferta, Estados Unidos consolidó su posición como líder mundial del GNL. Las exportaciones de la cuenca atlántica alcanzaron 176,2 millones de toneladas, un 12% más, impulsadas principalmente por el aumento de 24 millones de toneladas en las ventas estadounidenses, que llegaron a 109 millones. También contribuyeron incrementos en algunos productores del África subsahariana, aunque otros países como Rusia, Argelia, Noruega, Egipto, Guinea Ecuatorial y Trinidad y Tobago registraron descensos.

Las exportaciones de Oriente Medio se mantuvieron prácticamente estables, con 97,1 millones de toneladas. Catar y Omán sostuvieron niveles sólidos, mientras que Emiratos Árabes Unidos experimentó una leve caída. La región sigue orientando la mayor parte de sus ventas hacia Asia, que concentra el 84% de sus exportaciones.

Finalmente, la cuenca del Pacífico exportó 154,6 millones de toneladas, con un crecimiento marginal del 1%. Las caídas en Australia e Indonesia fueron compensadas parcialmente por el inicio de operaciones de LNG Canada y por mejoras en Papúa Nueva Guinea y Mozambique, mientras que Malasia, Perú y la Rusia asiática mantuvieron niveles estables.

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