(El País, 19-01-2026) | Fiscal

La merma de competitividad y el perjuicio al entramado cultural español son algunos de los argumentos que esgrime el Círculo de Empresarios para instar al Gobierno a reducir el IVA aplicado a las obras de arte, actualmente situado en el 21%, y equipararlo a los tipos más bajos vigentes en otros países de la Unión Europea. La organización también reclama la aprobación de una ley de mecenazgo que refuerce la financiación privada de la cultura. Estas posiciones se recogen en un documento de análisis hecho público este lunes.

Hasta 2012, el sector cultural se beneficiaba de un tipo reducido de IVA, pero ese año el Ejecutivo decidió elevarlo al 21% como parte de un amplio programa de ajustes en plena crisis económica. Con el paso del tiempo y la recuperación de la actividad, algunas de esas subidas fueron corregidas, como en el caso de los conciertos, el cine o los libros. No ocurrió lo mismo con la venta de obras de arte a través de intermediarios, que continúa sujeta al tipo general.

Según el Círculo de Empresarios, esta situación genera una clara desventaja fiscal que coloca a España en peor posición frente a los principales mercados europeos. Mientras que Italia aplica un IVA del 5% a la compraventa de arte, Francia lo sitúa en el 5,5%, Portugal en el 6% y Alemania en el 7%, España mantiene un gravamen del 21%. A juicio del centro de análisis, esta diferencia perjudica al sector cultural nacional y fomenta el traslado de artistas, galerías y coleccionistas hacia otros países del entorno.

El presidente del Círculo, Juan María Nin Génova, subraya que una fiscalidad elevada sobre el arte supone un freno a una actividad con capacidad para generar riqueza, empleo especializado y visibilidad internacional. En su opinión, el actual IVA deja a España claramente descolgada del marco europeo.

La organización también señala la existencia de un trato desigual dentro del propio ámbito cultural. Las obras originales de disciplinas como la pintura, la escultura o la fotografía tributan al 10% únicamente cuando la venta se realiza directamente del artista al comprador. Sin embargo, si la operación se canaliza a través de galerías u otros intermediarios profesionales, se aplica el 21%. Esta situación contrasta con otros sectores culturales, como el literario, las artes escénicas, el cine o la música, que disfrutan de tipos reducidos o superreducidos de entre el 4% y el 10%.

El Círculo advierte de que esta política fiscal desincentiva la creación artística, especialmente entre los creadores jóvenes y emergentes, y limita el acceso del público, al reforzar la percepción del arte como un producto de lujo. El pronunciamiento llega además a pocos días de la huelga anunciada por las galerías de arte contemporáneo españolas, que suspenderán su actividad entre el 2 y el 7 de febrero para exigir una rebaja del IVA.

Asimismo, la entidad reclama acelerar la incorporación al ordenamiento español de la directiva europea de 2022 sobre el IVA, que debía haberse transpuesto hace más de un año y que permite una aplicación más flexible de los tipos reducidos a distintos bienes y servicios, incluidas las obras de arte. Junto a ello, insiste en la necesidad de una ley de mecenazgo eficaz que impulse el desarrollo artístico mediante el apoyo privado.

El documento concluye que esta reforma fiscal no debería entenderse como una merma de ingresos públicos, sino como una apuesta estratégica. Un IVA más bajo, sostiene el Círculo, favorecería la actividad de las galerías, atraerá ferias y coleccionistas internacionales, facilitaría la circulación del patrimonio cultural y contribuiría a la profesionalización del sector artístico, con efectos positivos a medio plazo tanto en la recaudación como en la proyección internacional de la cultura española.

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