(Expansión, 27-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El Banco Central Europeo tiene previsto llevar a cabo este año una revisión transversal de las políticas de concesión de crédito y de la fijación de precios de las carteras de préstamos en toda Europa. Este análisis ha encendido las alertas en el sector financiero, ante el temor de que deje al descubierto prácticas cuestionables -o, al menos, mejorables- especialmente en el negocio hipotecario.
Desde el propio sector bancario se viene advirtiendo de que algunas entidades están compitiendo mediante una fuerte rebaja de precios y aplicando tipos de interés difícilmente justificables. Muchas de estas estrategias se atribuyen a bancos digitales. Entre las voces más críticas destaca la de Gloria Ortiz, consejera delegada de Bankinter, a la que se han sumado también Héctor Grisi, de Santander, y Onur Genç, de BBVA.
Ortiz denunció recientemente, durante la presentación de resultados anuales, que los tipos anunciados en la publicidad no se corresponden con los que finalmente se formalizan. Según explicó, se están concediendo hipotecas a tipo fijo con diferenciales de hasta 100 puntos básicos por debajo del swap, e incluso muy por debajo del coste al que se financia el Estado español a diez años. En la práctica, esto supone ofrecer préstamos hipotecarios a 30 años con intereses inferiores al 2%. A su juicio, esta política está dando lugar a carteras poco rentables que podrían convertirse en un problema a medio plazo.
En caso de que el BCE identifique deficiencias en estas prácticas, instará a las entidades a corregirlas. Si no lo hacen dentro del plazo establecido, el supervisor podría imponer sanciones o exigir mayores colchones de capital. Fuentes del sector apuntan a que podrían producirse efectos relevantes, ya que algunas entidades no estarían cumpliendo determinadas recomendaciones incluidas en una guía reciente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA). Por el momento, la revisión de las carteras crediticias aún no cuenta con una fecha concreta de inicio.
Todo ello se produce en un contexto de fuerte dinamismo del mercado hipotecario, que previsiblemente superará las cifras de 2024, el mejor ejercicio de la última década, con 423.761 operaciones. Las previsiones apuntan a que se rebasará con holgura el umbral del medio millón de hipotecas. Al mismo tiempo, el BCE ya ha comenzado a solicitar información a las entidades para la próxima prueba de resistencia, centrada en los riesgos geopolíticos, cuyos resultados se darán a conocer en julio. Por primera vez, se tratará de un test de estrés inverso, en el que serán los propios bancos los encargados de identificar los escenarios que podrían generar un mayor impacto negativo en sus balances.