(El País, 09-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El Banco de España proyecta la creación en Madrid de un centro dedicado a la educación financiera, acompañado de un espacio de formación interna para su propio personal. La iniciativa se ubicaría en la antigua residencia de Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y Seebacher, condesa de Torre Arias, marquesa de Santa Marta y de la Torre, conocida como la Quinta de Torre Arias. Se trata de una finca del siglo XVI situada en el distrito de San Blas-Canillejas que la aristócrata, fallecida en 2012 sin herederos, cedió al Ayuntamiento de Madrid con la condición de que se destinara a fines culturales y de interés general. Aunque el parque abrió al público en 2017, el palacete principal y las antiguas caballerizas, rodeadas de zonas verdes, huertos y pozos, permanecen cerrados.
La institución que preside José Luis Escrivá ha solicitado al Ayuntamiento la cesión del inmueble, comprometiéndose a asumir íntegramente los costes de rehabilitación y mantenimiento para desarrollar un proyecto educativo sin ánimo de lucro, según fuentes del sector citadas por EL PAÍS y otras conocedoras de la iniciativa. El plan contempla también un espacio museístico de carácter interactivo centrado en el dinero y las monedas, así como talleres dirigidos al público infantil, al margen del futuro museo destinado a mostrar el patrimonio artístico del banco en su sede de la plaza de Cibeles. Los jardines seguirían bajo gestión municipal y continuarían abiertos a la ciudadanía.
El impulso a la educación financiera se enmarca en el Plan Estratégico hasta 2030 del Banco de España y se inspira en experiencias similares de otros bancos centrales europeos, como el Museo de la Economía del Banco de Francia, inaugurado en 2019, el museo del dinero del Banco de Italia en Roma o el del Bundesbank alemán. El objetivo es acercar al público general conocimientos básicos sobre el sistema financiero, el uso del dinero y el funcionamiento de la economía.
Actualmente, el Banco de España cuenta con un Plan de Educación Financiera apoyado por unos 400 colaboradores, entre los que figuran organizaciones empresariales, entidades sociales y asociaciones de consumidores, pero carece de un centro propio. La nueva instalación estaría orientada a acoger a estudiantes, docentes de secundaria, colectivos de personas mayores, así como actos, conferencias y actividades divulgativas de contenido económico.
En paralelo, el proyecto incluye un centro de formación interna que todavía se encuentra en fase de definición. De materializarse, serviría para implantar un nuevo modelo formativo destinado tanto a empleados del banco como a parte de los aspirantes a incorporarse a la plantilla, que podrían preparar allí los procesos selectivos. Esta iniciativa se integra en el eje de talento del plan estratégico, que concibe la formación como una herramienta para asegurar el desarrollo profesional de quienes trabajan en la institución y facilitar su progresión.
Las conversaciones entre el Banco de España y el Ayuntamiento llevan meses en marcha y ya han entrado en la fase administrativa. Desde el Gobierno municipal se limitan a señalar que la propuesta está siendo analizada, como ocurre con otros proyectos similares.
Antes de decantarse por Torre Arias, el Banco de España estudió la posibilidad de ubicar el centro de educación financiera en su edificio de la calle Alcalá, donde se concentran actualmente los equipos de tecnología, datos y gestión de efectivo, lo que habría requerido una ampliación de las instalaciones. Sin embargo, la singularidad del enclave de Torre Arias, su entorno ajardinado y su proximidad -a apenas cuatro minutos- a ese inmueble inclinaron la balanza, al considerarse una opción más adecuada para reforzar la conexión con la ciudadanía. Además, su cercanía al aeropuerto de Barajas se valora como un elemento favorable para la organización de encuentros y reuniones internacionales.
El complejo ya fue objeto de una primera intervención tras su paso a manos municipales para garantizar su seguridad. El presupuesto definitivo de la rehabilitación, que asumiría el Banco de España, aún no está cerrado, aunque podría situarse ligeramente por debajo de los 20 millones de euros. Parte de los servicios, como la restauración, se ofrecerían mediante concesiones a empresas externas. Si el proyecto obtiene el visto bueno del Ayuntamiento, la previsión es que el centro pueda abrir entre finales de 2029 y comienzos de 2030, dentro del horizonte temporal del plan estratégico.