(Expansión, 17-06-2024) | Fiscal
La decisión de Hacienda de no ajustar el IRPF conforme al aumento de precios y salarios explica la mitad del incremento en la recaudación adicional de este impuesto desde 2019. Esta es la principal conclusión del informe "Progresividad en frío: el impacto heterogéneo de la inflación sobre la recaudación por IRPF", publicado el viernes por el Banco de España, que advierte que este fenómeno explica 11.000 millones de euros de la recaudación adicional de 2023 y que el aumento de la presión fiscal del IRPF continuará si no se toman medidas.
"En los últimos años, la recaudación por IRPF ha crecido a tasas históricamente elevadas y superiores al incremento del PIB", destaca el informe, señalando que "este crecimiento explicaría aproximadamente la mitad del aumento de la ratio de ingresos públicos sobre PIB observado en España entre 2019 y 2023, ayudando a que dicha ratio se acerque a niveles europeos".
El Banco de España atribuye este incremento en los ingresos por IRPF a dos factores: por un lado, "el crecimiento real de la base tributaria (el número de empleos y de pensionistas)" y, por otro, "el crecimiento de la base nominal (los salarios, las prestaciones sociales y otras rentas de los hogares), que se ha visto impulsada por el reciente período inflacionista".
A partir de ahí, el supervisor financiero analiza la evolución de la renta en los últimos años y concluye que "la mitad del crecimiento de la ratio de recaudación sobre PIB entre 2019 y 2023 se debería al efecto de la progresividad en frío", un aumento fiscal encubierto que ocurre cuando el impuesto no se ajusta a la evolución de los precios y salarios. Específicamente, este fenómeno explica 0,79 puntos de los 1,55 puntos de PIB en los que ha aumentado la recaudación, es decir, el 51% del total, mientras que el 49% restante se debe al crecimiento de la base tributaria del impuesto, es decir, al aumento del número de declarantes y el incremento real de sus rentas.
La progresividad en frío se manifiesta principalmente cuando un trabajador recibe un aumento de renta que, sin incrementar su poder adquisitivo real debido a una inflación superior, le obliga a pagar más impuestos. Concretamente, el Banco de España estima que "en ausencia de actualización de los parámetros fiscales" del impuesto, un declarante con una renta de 33.700 euros anuales, sujeto a una cuota tributaria de 5.472 euros, que vea aumentar su renta en un 1%, en 337 euros, vería elevada su factura tributaria en un 1,85%, abonando 101 euros extra. Este impacto se debe tanto a la sujeción a tramos superiores del impuesto como a la pérdida de beneficios fiscales.
El documento señala que el efecto es mayor entre las rentas medias y medias-altas, aunque provoca un aumento de los tipos efectivos para todos los declarantes. El informe indica que, de no ser por el efecto de la progresividad en frío, el tipo medio efectivo del IRPF caería del 14,7% al 13,3%, niveles cercanos a los de 2019. En cambio, la negativa de Hacienda a deflactar el IRPF seguirá elevando el tipo medio efectivo del impuesto de forma persistente y "sin límite", hasta un récord del 15,3% para 2025. Para entonces, el peso de la recaudación del IRPF sobre el PIB alcanzaría el 9%, un 29% más que en 2019.
El Banco de España concluye que, de haberse actualizado el impuesto, la recaudación en 2023 habría sido aproximadamente 11.000 millones de euros inferior, lo que representa un tercio del aumento acumulado entre el nivel de ingresos de 2019 (86.000 millones) y el de 2023 (124.000 millones). El supervisor deja en manos de los políticos la decisión sobre la actualización del IRPF, pero considera que "a la larga, estas reformas son inevitables" y señala que vincular el impuesto al IPC del año anterior revertiría el impacto del alza fiscal en un 80%.