(El Economista, 16-04-2026) | Laboral

La formación continua en las empresas ha sido tradicionalmente una de las grandes debilidades del mercado laboral español, con niveles muy inferiores a los de otros países europeos. Además, cuando los trabajadores compaginaban empleo y estudios, en la mayoría de los casos eran ellos mismos quienes asumían el coste. Sin embargo, esta situación está empezando a cambiar: cada vez más ofertas de empleo incluyen el compromiso de facilitar la actualización profesional de los candidatos. Este giro no responde tanto a nuevos incentivos o al impacto de la inteligencia artificial, sino a un efecto inesperado de la reforma laboral de 2021, que podría contribuir a corregir una de las principales carencias de la fuerza laboral en España.

Un estudio realizado por Pawel Adrjan (Indeed y Universidad de Oxford), Carlos Victoria Lanzón (Universidad Complutense) y Jonas Jessen (WZB Berlín) señala que el aumento de los contratos indefinidos y la limitación de los temporales tras la reforma han llevado a muchas empresas a replantear su estrategia. Como resultado, están ofreciendo a sus empleados oportunidades de formación dentro del propio puesto de trabajo.

Esto implica que, más allá de los contratos en prácticas, las compañías están apostando por proporcionar formación continua durante toda la trayectoria profesional del trabajador dentro de la empresa, lo que también se convierte en un elemento clave para atraer talento.

Los autores destacan que estudios anteriores se centraban en los trabajadores temporales, pero lo hacían a través de indicadores indirectos como la productividad o los salarios, sin analizar de forma directa la oferta de formación por parte de las empresas. Además, no se había prestado suficiente atención a las políticas destinadas a reducir la temporalidad.

El análisis revela que los sectores más afectados por la reforma laboral son los que más han incrementado la publicación de ofertas que incluyen formación financiada por la empresa. A partir del estudio de más de tres millones de anuncios de empleo en Indeed entre 2018 y 2024, se observa que las ocupaciones donde más cayó la temporalidad han llegado a triplicar la oferta de formación. En concreto, esta ha aumentado en 4,3 puntos porcentuales (un 53% más en términos relativos) respecto a los sectores menos impactados, que ya partían de una mayor proporción de contratos indefinidos antes de 2022. De hecho, en los últimos años se ha producido una inversión en esta tendencia.

El incremento de la formación responde tanto a un cambio en el comportamiento de las empresas ya existentes como a una mayor presencia de compañías que tradicionalmente apuestan por formar a sus empleados. Según Adrjan, ofrecer contratos indefinidos incentiva a las empresas a invertir más en capital humano, algo especialmente relevante en España, donde la formación continua sigue siendo baja en comparación con otras economías avanzadas, lo que supone un reto para la productividad en un contexto de rápida transformación tecnológica.

En este sentido, la reforma laboral impulsada en 2021 por Yolanda Díaz ha conseguido de forma indirecta un objetivo que no lograron iniciativas anteriores: aumentar la formación proporcionada por las empresas a sus trabajadores. A diferencia de medidas previas -como incentivos, bonificaciones o herramientas como la cuenta formación, que buscaban fomentar el aprendizaje individual-, el modelo actual se basa cada vez más en la implicación directa de las empresas en la capacitación de sus empleados.

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