(Expansión, 28-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La apertura progresiva del comercio entre ambas regiones sitúa a determinados sectores económicos en una posición especialmente favorable para aprovechar el acceso al nuevo mercado. De la aspiración a los hechos. El histórico acuerdo comercial entre la Unión Europea e India ya es una realidad y, una vez entre en vigor, permitirá a las empresas europeas ahorrar alrededor de 4.000 millones de euros anuales en aranceles.
Tras más de dos décadas de negociaciones -intensificadas especialmente desde 2022-, la Comisión Europea ha logrado abrir las puertas de un mercado de cerca de 1.500 millones de consumidores, tradicionalmente caracterizado por un elevado proteccionismo y fuertes barreras comerciales. El pacto abarca decenas de miles de productos, aunque la eliminación de aranceles se aplicará de forma gradual y desigual, ya que la UE ha aceptado dar margen a la industria india para adaptarse y fortalecerse.
En el ámbito industrial, sectores estratégicos como la maquinaria y el material eléctrico -con aranceles que alcanzaban el 44%-, así como el aeronáutico y aeroespacial -con tasas de hasta el 11%-, verán reducidos sus gravámenes hasta el 0% en prácticamente todos los productos. Lo mismo ocurrirá con los productos químicos, el hierro y el acero (actualmente gravados hasta con un 22%) y los farmacéuticos, que pasarán del 11% a la exención total.
En el caso de los instrumentos ópticos, médicos y quirúrgicos, el arancel del 27,5% desaparecerá en el 90% de los artículos, mientras que en los plásticos la tasa del 16,5% se eliminará casi por completo. En sectores más sensibles, como el de perlas, piedras preciosas y metales, el gravamen del 22,5% se reducirá al 0% solo para una quinta parte de los productos, con rebajas adicionales en otro 36%.
El sector del automóvil ha sido uno de los puntos más complejos de la negociación. La UE no ha logrado una liberalización plena, aunque sí avances relevantes. Actualmente, el bloque comunitario apenas exporta 3.000 vehículos al año a India debido a los elevados aranceles. El nuevo acuerdo establece una cuota de 250.000 vehículos que se beneficiarán de una reducción progresiva de impuestos desde el 110% hasta el 10%. De ese total, 160.000 corresponderán a vehículos de combustión y 90.000 a eléctricos, cifras que se ajustarán con el tiempo en función de la evolución del mercado indio. La negativa europea a eliminar completamente las barreras al acero -un sector estratégico para India y considerado excedentario por la UE- ha impedido avanzar más en este capítulo.
El ámbito agrícola ha sido uno de los más sensibles de la negociación. Ambas partes han acordado excluir de la liberalización los productos considerados más vulnerables. La Unión Europea mantendrá sus aranceles actuales sobre artículos como carne de vacuno, azúcar, arroz, pollo, leche en polvo, miel, plátano, trigo blando, ajo y etanol. Asimismo, se conservarán contingentes para productos como carne de ovino y caprino, maíz dulce, uvas, pepinos, cebollas secas, ron de melaza y almidones.
Pese a estas salvaguardas, el acuerdo contempla una reducción significativa -o eliminación total- de los aranceles para muchas exportaciones agroalimentarias europeas hacia India, que actualmente soportan gravámenes medios del 36% y en algunos casos de hasta el 150%. Esto abre la puerta a un notable aumento de las ventas. En 2024, las exportaciones agroalimentarias de la UE a India alcanzaron los 1.300 millones de euros, apenas el 0,6% del total comunitario, lo que evidencia el amplio margen de crecimiento.
Por sectores, el vino verá reducido su arancel del 150% al 20% en la gama premium y al 30% en la media. Los licores pasarán del 150% al 40% y la cerveza del 110% al 50%. Productos como el aceite de oliva, la margarina y otros aceites vegetales eliminarán por completo sus gravámenes, al igual que los alimentos procesados -pan, pasta, bollería, chocolate o comida para mascotas- y los zumos y cervezas sin alcohol, cuyos aranceles actuales llegan al 50% y 55%.
En el ámbito cárnico, la carne de ovino pasará de un 33% a un 0%, mientras que los embutidos y elaborados reducirán su tasa del 110% al 50%. En frutas, productos como el kiwi o la pera verán caer su arancel del 33% al 10% dentro de un cupo determinado.
Según Ángel Talavera, economista jefe para Europa de Oxford Economics, el impacto inicial del acuerdo será limitado debido a que los canales comerciales aún están poco desarrollados. No obstante, subraya que el potencial es enorme, dada la dimensión del mercado indio y sus perspectivas de crecimiento, que a medio y largo plazo podrían convertir este pacto en un acuerdo incluso más relevante que el firmado con Mercosur.