(El País, 24-03-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Australia y la Unión Europea alcanzaron este martes un acuerdo de libre comercio tras cerca de diez años de negociaciones, con el objetivo de suprimir aranceles y facilitar los intercambios comerciales entre ambas partes. Este pacto permitirá mejorar el acceso de los productos australianos al mercado europeo. El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, anunció el acuerdo en una comparecencia en Camberra, donde lo calificó como un hito relevante para el país. Destacó que se trata de un entendimiento con la segunda mayor economía mundial y que contribuirá a eliminar obstáculos tanto al comercio como a la inversión.
Según Albanese, el acuerdo tendrá un impacto económico estimado de unos 10.000 millones de dólares australianos al año (alrededor de 6.000 millones de euros), gracias a la reducción de barreras comerciales. El tratado contempla la eliminación de aranceles para productos clave de exportación australiana, como el vino, el marisco o los productos hortícolas. Además, ampliará las cuotas de entrada en Europa para otros bienes como la carne de vacuno y ovino, los lácteos, el arroz y el azúcar, y permitirá que los productos industriales australianos accedan sin tarifas.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que el acuerdo será beneficioso para ambas economías y fortalecerá la cooperación en un contexto internacional incierto. Indicó que el pacto podría aportar cerca de 8.000 millones de dólares al PIB y remarcó que todos los bienes industriales australianos exportados al mercado europeo quedarán libres de aranceles. Von der Leyen también defendió la relevancia de este tipo de acuerdos en un entorno global cambiante, destacando que el comercio abierto basado en normas claras genera resultados positivos.
El acuerdo no solo facilitará el comercio de bienes, sino que también permitirá a empresas y profesionales australianos ofrecer servicios en la Unión Europea con mayor facilidad. Asimismo, abrirá nuevas oportunidades para los exportadores europeos, cuyas ventas a Australia podrían aumentar en los próximos años.
En paralelo, ambas partes anunciaron una nueva alianza en materia de seguridad y defensa, con el fin de reforzar la cooperación en ámbitos como la industria militar, la seguridad marítima, el ciberespacio o la lucha contra el terrorismo y la desinformación. Además, Australia y la Unión Europea acordaron iniciar conversaciones para que el país oceánico participe en el programa de investigación Horizon Europe a partir de 2027, lo que facilitará el acceso a financiación y la colaboración en proyectos científicos internacionales.
Las negociaciones, que comenzaron hace casi una década, se vieron retrasadas por desacuerdos en cuestiones como las cuotas agrícolas o el uso de denominaciones de origen europeas -como "feta" o "prosecco"-, lo que ha demorado la firma definitiva del acuerdo hasta ahora.