(El Economista, 01-07-2026) | Fiscal
La campaña del Impuesto sobre Sociedades arranca con importantes novedades fiscales, especialmente para pymes y grupos empresariales. Entre el 1 y el 20 de julio, las empresas deberán presentar su declaración incorporando cambios normativos que buscan, por un lado, aliviar la carga tributaria de los negocios más pequeños y, por otro, reforzar el control fiscal sobre grandes compañías y determinadas deducciones.
Uno de los cambios más relevantes es la reducción de tipos para pequeñas y medianas empresas. Las micropymes -aquellas con una facturación inferior al millón de euros- comienzan a beneficiarse de una rebaja progresiva del impuesto. Si hasta ahora tributaban al 23%, en esta campaña los primeros 50.000 euros de beneficio tributarán al 21%, mientras que el resto lo hará al 22%. La reducción continuará en los próximos ejercicios hasta alcanzar tipos aún más bajos en 2027.
También las pymes con ingresos de entre uno y diez millones de euros verán rebajada su tributación. El tipo general pasa del 25% al 24%, con una reducción gradual prevista en los próximos años hasta situarse en el 20% en 2029.
Otra novedad destacada es el refuerzo de los incentivos para la capitalización empresarial. Las compañías que destinen parte de sus beneficios a incrementar sus fondos propios podrán aplicar una deducción del 20% sobre la cuantía reservada, siempre que mantengan ese refuerzo patrimonial durante al menos tres años. Este incentivo mejora si además se incrementa el empleo: la deducción podrá elevarse hasta el 30% en los casos de mayor crecimiento de plantilla.
En el caso de los grupos empresariales acogidos al régimen de consolidación fiscal, esta campaña marcará el último ejercicio en el que seguirá vigente la limitación para compensar pérdidas de filiales. Durante este año solo podrán deducir el 50% de esas bases negativas, debiendo distribuir el resto en ejercicios posteriores. A partir de 2026, esta restricción desaparecerá, lo que supondrá una menor recaudación estimada de 1.700 millones de euros para Hacienda.
No obstante, las limitaciones para grandes empresas continúan. Las sociedades con una facturación de entre 20 y 60 millones de euros solo podrán compensar el 50% de sus pérdidas fiscales, mientras que aquellas que superen los 60 millones únicamente podrán deducir el 25%. Se mantienen además los incentivos vinculados a la transición energética. Las empresas podrán seguir aplicando la libertad de amortización en la compra de determinados vehículos eléctricos y en inversiones destinadas a instalar puntos de recarga, siempre que estas inversiones se realicen entre 2024 y 2026.
Otra novedad afecta a la clasificación de actividades económicas. Se actualizan los epígrafes para adaptarlos a la transformación tecnológica y económica, incorporando nuevas categorías relacionadas con servicios en la nube, plataformas digitales, comercio electrónico especializado, gestión de datos y energías renovables.
Las empresas de nueva creación continúan disfrutando de un régimen fiscal favorable. Las nuevas sociedades podrán tributar al tipo reducido del 15% durante el primer ejercicio en el que obtengan beneficios y también durante el siguiente. En el caso de las startups, este tipo reducido podrá aplicarse durante más tiempo, especialmente en sectores estratégicos como energía, industria o biotecnología.
En materia de mecenazgo, las donaciones realizadas por empresas a ONG y fundaciones reconocidas seguirán generando importantes beneficios fiscales. La deducción puede alcanzar el 40% del importe donado y elevarse al 45% cuando las aportaciones sean recurrentes. También se endurece el control sobre las deducciones por investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Por primera vez, Agencia Tributaria exigirá de forma obligatoria identificar a los socios de las Agrupaciones de Interés Económico (AIE), una medida destinada a reforzar la supervisión y evitar el uso indebido de incentivos fiscales.
Por último, esta campaña incorpora una novedad de gran calado internacional: la entrada en vigor del impuesto mínimo global del 15%. Este nuevo gravamen afectará a unas 830 grandes empresas y multinacionales con una facturación superior a 750 millones de euros. Su objetivo es garantizar que estas compañías tributen al menos al 15% sobre sus beneficios, evitando estrategias de planificación fiscal agresiva. El Gobierno estima que esta medida permitirá ingresar alrededor de 1.700 millones de euros anuales.
En conjunto, la campaña de Sociedades de este año combina alivios fiscales dirigidos a pequeñas empresas con mayores exigencias de control para grandes corporaciones, reflejando un equilibrio entre estímulo empresarial y refuerzo de la recaudación.