(Cinco Días, 21-07-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha alcanzado en Argel un acuerdo político destinado a reforzar el suministro de gas procedente de Argelia, tanto a través del gasoducto Medgaz como mediante cargamentos de gas natural licuado (GNL) transportados por vía marítima. El objetivo es incrementar en torno a un 15% las importaciones desde el país norteafricano, lo que supondría unos 20.000 gigavatios hora adicionales al año y consolidaría a Argelia como el principal proveedor de gas de España.

La visita oficial, realizada apenas unas horas después de la final del Mundial de fútbol celebrada en Nueva York, simboliza además la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países tras varios años de tensiones. La crisis se originó en 2022, cuando España respaldó la propuesta marroquí sobre el Sáhara Occidental, rompiendo la tradicional posición de neutralidad. Aunque el Ejecutivo asegura que no ha modificado su postura ni ha realizado concesiones sobre esta cuestión, el acercamiento diplomático se ha intensificado desde la reciente visita del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a Argelia.

El refuerzo de la cooperación energética cobra especial relevancia ante el nuevo escenario europeo. La Comisión Europea ha confirmado que, a partir del 1 de enero de 2027, quedará prohibida la compra de gas ruso, una decisión que obligará a los Estados miembros a buscar proveedores alternativos. Esta medida afecta especialmente a España y, en particular, a Naturgy, que mantiene un contrato de suministro a largo plazo con Rusia y deberá poner fin a ese acuerdo para cumplir con las sanciones comunitarias. Según los últimos datos de Enagás, alrededor del 20% del gas consumido en España sigue teniendo origen ruso, por lo que será necesario sustituir ese volumen antes del próximo invierno.

El contexto internacional añade dificultades a esta transición. La guerra en Oriente Próximo ha reducido la oferta global de gas, mientras que el tránsito de buques metaneros por el estrecho de Ormuz se ha visto afectado por las tensiones en la región. Además, Qatar, uno de los principales exportadores mundiales de gas natural licuado, ha anunciado el retraso de parte de su nueva capacidad de producción debido a los daños sufridos en instalaciones energéticas como consecuencia del conflicto.

Ante este escenario, el Gobierno español ha viajado a Argelia acompañado por representantes de las principales compañías energéticas del país, entre ellas Repsol, Moeve y Enagás. Aunque el presidente de Naturgy tenía previsto participar en la delegación, finalmente no pudo asistir por motivos logísticos. En esta primera fase, las conversaciones se han desarrollado principalmente en el plano institucional, con el objetivo de sentar las bases para futuros acuerdos comerciales.

Fuentes del sector estiman que la finalización del contrato de Naturgy con Rusia supondrá la pérdida de unos tres mil millones de metros cúbicos de gas al año. La intención es compensar buena parte de ese volumen mediante un incremento de aproximadamente dos mil millones de metros cúbicos procedentes de Argelia: la mitad a través del gasoducto Medgaz y la otra mitad mediante envíos marítimos de gas natural licuado.

Como parte del proceso de normalización bilateral, ambos gobiernos han acordado celebrar una cumbre entre España y Argelia el próximo mes de octubre, un encuentro de este nivel que no tenía lugar desde 2018. Tras esa cita, se espera que las empresas españolas puedan iniciar negociaciones más detalladas con Sonatrach, la compañía energética estatal argelina, para concretar el aumento de las compras de gas.

No obstante, desde el sector energético advierten de que este incremento del suministro argelino podría no ser suficiente para cubrir completamente el vacío que dejará el gas ruso. La combinación de menores suministros internacionales y una elevada demanda mantiene la preocupación sobre la evolución de los precios energéticos durante los próximos meses.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha señalado que, en las reuniones mantenidas con las autoridades argelinas, se puso de manifiesto la necesidad de reforzar la cooperación con socios estratégicos como Argelia en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas. En la misma línea, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, destacó que esta nueva etapa abre oportunidades para las empresas españolas, con la energía como uno de los principales ejes de colaboración.

Mientras tanto, parte del sector empresarial mantiene la esperanza de que la Unión Europea reconsidere algunas de las sanciones energéticas previstas, ante el posible impacto que podrían tener sobre los precios y el coste de la energía para hogares y empresas. Sin embargo, las instituciones comunitarias mantienen, por el momento, su compromiso de reforzar la presión económica sobre Rusia mientras continúa la guerra en Ucrania.

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