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(El País, 02-05-2021) - Fiscal

El Ejecutivo abre la posibilidad a eliminar la deducción fiscal que tienen los matrimonios cuando declaran el Impuesto de la Renta (IRPF) de forma conjunta. Esta consiste en un aumento de 3.400 euros en el mínimo exento del impuesto sobre la renta. Una medida de la que se benefician 2,1 millones de familias y que supone una pérdida anual de recaudación de 2.400 millones al año.

El cambio está contemplado en el plan de reformas que ha remitido el Ejecutivo a la Comisión Europea, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. “Se incluye la paulatina desaparición de la reducción por tributación conjunta mediante el establecimiento de un régimen transitorio, debido a que genera un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de la renta (principalmente mujeres)”.

El texto no incluye plazos ni detalles sobre este eventual sistema transitorio y, de hecho, a última hora del domingo el diario El País indicó, citando fuentes del Ejecutivo, que la medida no figura en el componente dedicado a las reformas tributarias enviado a Bruselas, y que esperará a las recomendaciones de la Airef y al comité de expertos para la reforma de los impuestos.

“Lo que hará el Gobierno, y así lo indica expresamente el apartado dedicado a las reformas fiscales, es evaluar las recomendaciones de la Autoridad Fiscal (Airef) y analizar la eficacia y eficiencia de los incentivos fiscales vigentes. Para ello, también se ha creado un grupo de expertos que emitirá su informe en febrero del año 2022. Será en ese momento cuando se planteará qué medidas fiscales son más adecuadas para adecuar nuestro sistema tributario al siglo XXI e impulsar el crecimiento y la creación de empleo.

El Ejecutivo promueve el cambio fiscal como una política de igualdad para fomentar la incorporación de la mujer al trabajo, en línea con la recomendación de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, Airef. El organismo abogaba en su informe de beneficios fiscales 2020 por suprimir el sistema, que supone una pérdida de recaudación de 2.392 millones y desincentiva la participación de las mujeres, aunque admitía que cumple su objetivo de beneficiar a hogares con un único perceptor de rentas.

La Agencia Tributaria prevé para la campaña de 2020 más de 3,2 millones de declaraciones conjuntas, un 7,1% menos que en 2019. La tendencia a la baja se mantiene desde hace años por la participación laboral de la mujer. La declaración conjunta de la renta beneficia a matrimonios en los que uno de los cónyuges no trabaja, o cobra un sueldo muy reducido; cuando lo hacen los dos esta tributación no tiene ventaja fiscal. Los beneficiarios son 4,2 millones de personas, lo que se corresponde con 2,1 millones de hogares, 310.000 de ellos monoparentales.

En términos relativos, la medida afectaría al 12% de las personas (16,9% de los hogares, 18,5% de los contribuyentes), y se traduce en una caída de la recaudación equivalente al 3,3% del total del IRPF. Por edades, beneficia en mayor medida a tramos de mediana y avanzada edad. En particular, los mayores de 55 suponen un 48% del total de beneficiarios y absorben el 51% del coste. Según la Airef, la medida es neutra desde el punto de vista de la desigualdad.