(El País, 01-10-2025) | Laboral
El Consejo de Ministros aprobó este martes la tramitación por vía urgente del nuevo sistema de registro horario, impulsado por el Ministerio de Trabajo con el objetivo de combatir las horas extra no remuneradas en España. La vicepresidenta segunda y titular de la cartera, Yolanda Díaz, ya había adelantado el viernes pasado que se aceleraría el procedimiento, lo que permitirá reducir a la mitad los plazos habituales. Según las previsiones más optimistas del Ministerio, la medida podría entrar en vigor en un plazo aproximado de cinco meses.
El proyecto aún debe superar distintos trámites. Aunque por ahora no se ha presentado un texto articulado, Trabajo asegura que será muy similar al que se pactó con los sindicatos en el marco del intento fallido de reducir la jornada a 37 horas y media. Ese acuerdo contemplaba reforzar el registro horario con tres medidas: hacerlo obligatorio en formato digital, garantizar que sea interoperable para que pueda acceder la Inspección de Trabajo y endurecer las sanciones por incumplimiento.
Las dos primeras medidas se incluirán en la propuesta, ya que no requieren pasar por el Congreso, a diferencia de la tercera, que sí implicaría modificar la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social. Desde el Ministerio insisten en que no renuncian a revisar el régimen sancionador, pero que esa parte quedará fuera de este proyecto inicial.
La consulta pública concluyó el pasado viernes. A partir de ahora, el texto deberá obtener el visto bueno de distintos órganos interministeriales, como la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, antes de regresar al Consejo de Ministros en primera lectura. Después se someterá a los informes preceptivos del Consejo de Estado, del Consejo Económico y Social y de la Agencia de Protección de Datos, que tendrán un plazo máximo de 15 días para pronunciarse. La tramitación urgente permite continuar con el procedimiento incluso si los dictámenes no llegan a tiempo. Finalmente, el texto deberá aprobarse en segunda vuelta en el Consejo de Ministros y, tras su publicación en el BOE, entrará en vigor.
La decisión ha sido bien recibida por los sindicatos. CC OO celebró la tramitación urgente y pidió al Gobierno que el Real Decreto recoja literalmente lo pactado en la propuesta de ley respecto al control horario y la desconexión digital. El sindicato liderado por Unai Sordo considera imprescindible acelerar este proceso, recordando que España tiene compromisos pendientes tanto con el Tribunal de Justicia de la UE como con la Organización Internacional del Trabajo en materia de registro de jornada. UGT también insiste en la urgencia de la reforma, ante el elevado número de horas extraordinarias que no se pagan: según la última EPA, más de 420.000 trabajadores no reciben remuneración por ninguna de ellas y 71.400 solo cobran una parte.
La patronal, en cambio, ha mostrado su rechazo. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, criticó la decisión de reforzar el registro horario por decreto y acusó a Díaz de actuar de forma unilateral tras el fracaso de la negociación sobre la jornada de 37,5 horas. La ministra respondió tachando de machistas sus declaraciones y recalcó que no permitirá que "personas como Garamendi, que cobra 25 veces el salario mínimo, den lecciones sobre reducción de jornada laboral".
Cabe recordar que en 2019, bajo un gobierno socialista, se reformó el Estatuto de los Trabajadores para implantar el registro horario en las empresas. Sin embargo, Trabajo considera que aquella regulación fue insuficiente para evitar los abusos y que resulta necesario un desarrollo reglamentario más estricto, que, al no suponer una modificación legal, no necesita pasar por el Congreso.